jueves, 16 de abril de 2015

Only Lovers Left Alive



Por Jaime Tena D. | @frankdillinger


Reimaginemos al vampiro como una especie de junkie sofisticado, una reliquia del antiguo mundo, un mundo que se asombraba y temía a la oscuridad por desconocerla. Un vampiro que no puede matar humanos para beber el preciado líquido que mantiene con vida su cuerpo antinatural, no por un sentido moral o de vampirismo vegano, sino porque es el siglo XXI y la sangre de la mayoría de los hombres es una porquería: contaminada con transgénicos, antibióticos, esteroides. Es mejor ser precavido.  

Escrita y dirigida por Jim Jarmusch, Only Lovers Left Alive nos presenta una historia contemporánea y una concepción fresca de esta criatura que alborota las pasiones de neogóticos y secundarianas. Es en partes una historia romántica –del romanticismo, no de cursilerías, así que no, estos vampiros no brillan. En otras partes es un relato que explora el propósito de existir en un mundo que ha cambiado tan rápido que pronto ya nos sentimos como sólo un recuerdo de éste.



Acompañada de un increíble soundtrack a cargo de Josef van Wissem y descripciones de bellos instrumentos que me hacen querer entrarle al mame de ser músico, la fotografía es simplemente bella, construida usando únicamente luz artificial: aquí no hay destellos del Sol. Hay algo poético y sublime en este conjunto de imágenes y sonidos.

Para muchos, la película podría transcurrir a un ritmo lento, para aquellos que esperan mordidas y gritos mucho más. Pero ésta no es una película de vampiros, es una película cuyos personajes principales son vampiros, hay una diferencia.

El cast incluye a Tilda Swinton, Tom Hiddleston (sí, el Loki de Thor), Mia Wasikowska y John Hurt, todos luciendo sensuales y caminando arriba de los mortales, como deben lucir los vampiros.

Ésta es una cinta para disfrutarla lentamente, como un buen vino sin transgénicos, dejando que su aroma y sabor invadan poco a poco.


lunes, 13 de abril de 2015

You know nothing, Jon Snow: todas las CHICHIS en Game of Thrones

No es ningún secreto que la belleza femenina es una de las razones del éxito de Game of Thrones y uno de los elementos de la serie que siempre evocamos con una sonrisa. En lo que la recatadísima Sophie Turner nos regala un vistazo, aquí está la lista con todas las apariciones del mejor amigo del hombre: el pezón.

Pido de antemano una disculpa a las chicas y a la comunidad de la diversidad por no ofrecerles una lista simétrica de desnudos masculinos, pero podrán imaginarse que mi interés en ese tópico es nulo. Eso sí, si alguien hace la lista con mucho gusto la posteo.

Provecho.

Primera temporada.


S01E01
1. Varias prostitutas con Tyrion, entre ellas Ros (Esme Bianco)
2. Daenerys
3. Bailarinas Dothraki
4. Daenerys

S01E02
1. Daenerys

S01E03
1. Varias prostitutas en el burdel de lord Baelish
2. Daenerys (sale desnuda, pero no se ven pezones)

S01E04
1. Doreah (Roxanne McKee), dama de compañía de Daenerys



S01E05
1. Ros con Greyjoy en Winterfell
2. Lysa Arryn
3. Prostituta en el burdel de lord Baelish

S01E06
1. Ros le enseña el pubis a Greyjoy
2. Bailarina Dothraki

S01E07
1. Ros y otra prostituta en el burdel de lord Baelish (escena lésbica)

S01E09
1. Shae (Sibel Kekilli)

S01E10
1. Ros
2. Daenerys


Segunda temporada


S02E01
1. Prostituta en el burdel de lord Baelish

S02E02
1. Mujer no identificada con Greyjoy, cuando desembarca en las Islas de Hierro
2. Ros en el burdel de lord Baelish
3. Ramka, prostituta en el burdel de lord Baelish
4. Melisandre

S02E03
1. Margaery Tyrell
2. Prostituta con el gran maestre Pycelle

S02E04
1. Melisandre

S02E06
1. Osha (Natalia Tena)

S02E09
1. Prostitutas con los hombres de la City Watch
S02E10
1. Ros en el burdel de lord Baelish



Tercera temporada


S03E01
1. Prostituta con Bronn en el burdel de lord Baelish

S03E03
1. Genna, Marei, Kayla, prostitutas en el burdel de lord Baelish (Podrick pierde su virginidad)

S03E05
1. Ygritte en la cueva

S03E07
1. Lady Talisa
2. Myranda y Violet (la escena lésbica cuando Ramsay tortura a Theon)

S03E08
1. Prostituta con los Segundos Hijos (mercenarios de oriente)
2. Lady Melisandre
3. Daenerys



Cuarta temporada


S04E01
1. Varias prostitutas en el burdel de lord Baelish, con Oberyn

S04E03
1. Dos prostitutas en el burdel de lord Baelish, con Oberyn

S04E06
1. Prostitutas en Braavos con Salladhor Saan
2. Myranda con Ramsay Snow/Bolton

S04E07
1. Lady Melisandre

S04E08
1. Prostitutas en el burdel de Villa Topo
2. Doncellas de Daenerys bañándose en el río, entre ellas Missandei


Quinta temporada


S05E01
1. Prostitutas en las calles de Meeren

S05E03
1. Varias prostitutas en el burdel de lord Baelish
2. Varias prostitutas en un burdel de Pentos

S05E04
1. Varias prostitutas en el burdel de lord Baelish

S05E04
1. Lady Melisandre

lunes, 9 de marzo de 2015

Todos tienen un libro satánico menos yo

Por Jaime Tena D. | @frankdillinger


Tras ver la sobrevaloradísima película Annabelle (John R. Lenotti), aparte de salir pensando que muchas escenas eran un plagio (otros dirán que homenaje) de la cinta Rosemary’s Baby (Polanski), también medité sobre el fácil acceso que tienen los protagonistas de varias películas a "libros malditos”, en donde muchas veces éstos son el cataclismo que detona la acción en la trama; mientras que en otras películas, sirve como una especie de “Deus ex machina”: al parecer, para Hollywood las audiencias están conformadas por completos idiotas que requieren una sobre explicación de lo que están viendo. Nada se deja a la interpretación o imaginación del individuo que ocupa la butaca en la sala de cine.

El libro “maldito” como elemento en la narrativa del género de terror encontró su boom con la nueva ola de escritores de lo fantástico de principios del siglo XX, aquellos que dejaron atrás el castillo gótico embrujado y comenzaron a aterrar a los lectores con relatos que tuvieran sentido en la época industrial y moderna –entran aquí el terror cósmico, los asesinos seriales, el fanatismo religioso y el terror psicológico. Aun así, se hace un rescate de lo “antiguo” en forma de antiguos dioses, sacrificios de vírgenes a la luz de la luna, cultos de lo oculto, lenguas y civilizaciones perdidas que albergan terrores incomprensibles para la edad moderna. En ningún autor se ve dicho fenómeno más evidente que en H.P. Lovecraft, quien engendraría el ciclo de los Mitos de Cthulhu, en los cuales dio origen a uno, si no es que a EL libro maldito más famoso del género: el Necronomicón, escrito por el árabe loco Abdul Alhazred y completamente ficticio, a pesar de lo que muchos piensan. Hay anécdotas de coleccionistas y excéntricos millonarios que afirman poseer una copia del citado libro.

El Necronomicón.

En los Mitos de Cthulhu, el Necronomicón es un libro de acceso restringido. Una de sus pocas copias reside en la Universidad Miskanotic y sólo selectos miembros del personal docente tienen acceso a él; privilegio que normalmente no termina muy bien para ellos. Las otras copias están en manos de especializados coleccionistas o líderes de culto, quienes tienen el mismo destino que los académicos. Aun así es un club fatal VIP; en el cine, por supuesto, no pasa eso, ahí todo mundo tiene acceso al conocimiento prohibido, especialmente adolescentes idiotas.

En Annabelle, la protagonista encuentra un libro satánico en un bazar casualmente ubicado debajo del departamento donde vive Este libro, junto con la típica señora-mayor-no-caucásica-con-conocimiento-en-lo-oculto, nos revelan el misterio  de la entidad demoniaca que persigue a nuestra heroína.

Por su lado, en la trilogía de Sam Raimi The Evil Dead, así como en su remake del año 2013 y próximamente en la serie de TV Ash vs The Evil Dead, uno de los elementos principales es, efectivamente, un libro maldito, titulado The Book of the Dead (El libro de los Muertos). No importa que esté escrito en sumerio, tenga manchas de sangre, esté hecho de piel humana y que sea a todas voces un maldito libro maldito, nada de eso impide que Ash y su pandilla lean (a la perfección,  obviamente) el encantamiento que desatará fuerzas demoníacas por doquier –y si esperaban que esto terminara bien pregúntele a la chica del árbol, ouch… (los que la han visto entenderán).

El Necronomicón, imaginado por Tom Sullivan para The Evil Dead.

Hocus Pocus, la cinta de Disney tenebrosamente amigable para toda la familia, un libro maldito que tiene un ojo “vivo” incrustado en la portada, está en exhibición para todos en un museo dedicado a un aquelarre de brujas. Aquí, el libro juega un papel importante para vencer a las brujas que han regresado desde el infierno para continuar sus fechorías, que incluyen infanticidio y adoración a Satanás. Y sí, leíste bien, ésta es una película de Disney.        

En The Mummy [1999] y sus secuelas, también vemos una versión del “Libro de la Muerte”. En este caso, es encontrado por un buscador de tesoros junto con una arqueóloga, quienes a pesar de estar en la “Ciudad de los Muertos” y de las advertencias que les hace un grupo de guardianes genéricos, deciden que es una buena idea leerlo a la luz de la fogata y desatar a un sacerdote momificado con poderes bien chingones –que en realidad no es mal tipo, sólo buscaba ser reunido con su mujer amada… todo para que en la secuela lo manden al sarcófago de la friendzone. Como podemos ver, el uso del libro maldito no termina bien para ninguna de las partes involucradas.

The Mummy [1999].

The Cabin in the Woods hace uso del libro maldito muy a la Evil Dead, porque de hecho es una parodia/homenaje a ésta y todas las películas de terror con adolescentes idiotas; sólo que aquí vemos la razón de su idiotez y por qué casualmente encontraron el libro. Vaya que esta vez si fue una gran revelación, hasta se podría decir que esta cinta pudo matar al género, pero ¿dónde estaríamos ahora?

De esta forma, al parecer todos tienen acceso a un libro prohibido, incluso y para concluir, esto ha sido parodiado por Los Simpsons en sus buenos tiempos; en el episodio especial de “La Casita del Árbol del Horror III” vemos a Lisa y Bart invocando por accidente a una plaga de zombies. ¿Cómo? Gracias a un libro mágico que encuentran en la “Sección de lo Oculto” de su escuela primaria; el chiste lo dice Bart a su hermana: “Nunca había notado esta sección”.

Diablo Cody seguramente hace eco a esto en su guión de Jennifer’s Body, donde la protagonista ve a su mejor amiga ser poseída por un demonio. Cuando comienzan sus sospechas, inmediatamente recurre a la sección de lo oculto de su escuela, aquí el dialogo:

Needy Lesnicky: “Ya revise la sección de lo Oculto de la biblioteca cinco veces”.
Chip Dove: “¿Nuestra biblioteca  tiene una sección de lo Oculto?
Needy Lesnicky: Sí, es… mmm, es muy pequeña”.
           
Anna Hutchison en The Cabin in the Woods [2012].
           

           
           
           

            

sábado, 28 de febrero de 2015

Haciendo de la necesidad ¿virtud? The Beast with a Million Eyes [1955]

Una nave del espacio exterior aterriza en un rancho de dátiles -sí, rancho de dátiles, aunque también lo pueden traducir como "rancho de citas", ya que en inglés se llama "date ranch"- en algún lugar de los Estados Unidos (but of course). Una fuerza maligna se apodera de las mentes de los animales, luego de los seres humanos más débiles (no hay un solo negro en la película, así que el papel lo juega un veterano de guerra lobotomizado tras una herida en el cráneo) y finalmente del resto de los humanos.

Debe aclararse que es una producción de MUY bajo presupuesto. Hay una escena donde se supone que una vaca es poseída por el Chamuco y embiste a un viejito. Pues graban a la vaca embistiendo, hacen corte, graban al viejito aterrado, corte, la vaca embistiendo, corte, el viejito en el piso, corte... Lo mismo en una escena con un perro rabioso. Además, nada que ver con los animales de las películas de hoy, que actúan mejor que Cameron Diaz; acá el temible perro nomás camina hacia la cámara... La escena del ataque de los pájaros mejor dejo que la vean.

El director es D. Kramarsky, por si a alguien le dice algo el nombre.


viernes, 27 de febrero de 2015

V'Ger y la génesis de la conciencia. A propósito de Star Trek: The Motion Picture [1979]

SPOILER ALERT: Si no han visto la película, esta lectura les arruinará todo el clímax. 

"Star Trek: The Motion Picture" fue la primera producción para salas cinematográficas creada a partir de la serie transmitida entre 1966 y 1969. Debido a mil complicaciones, la película se materializó hasta 1979, dos años después del lanzamiento de las sondas Voyager I y II, las únicas hasta ahora destinadas a la exploración de los planetas más externos del sistema solar: Urano y Neptuno. La Voyager I es, además, el único artefacto construido por el hombre que ha llegado al espacio interestelar. Tras el lanzamiento de las primeras dos Voyager en agosto y septiembre de 1977, este proyecto concluyó y desde entonces estos planetas permanecen inexplorados.

El paréntesis cultural es importante. En la película, los tripulantes del Enterprise se enfrentan a V'Ger, una portentosa inteligencia artificial capaz de destruir planetas enteros, pero padecedora de una terrible limitación: es incapaz de procesar cualquier información no-lógica... como las emociones. Al enfrentarse a esta entidad para evitar la destrucción de la Tierra, Kirk, Spock, Decker y McCoy se encuentran con una brutal verdad, muy al estilo de la que aguarda a los protagonistas de "El Planeta de los Simios" -estrenada una década atrás-, la verdad de que este azote para la Tierra fue creado en la Tierra misma. V'Ger resulta ser nada menos que la sonda Voyager 6 de la NASA, sonda que nunca llegó a existir pero que a finales de los años setenta parecía más que plausible.

Lo estremecedor para un ciudadano de la segunda década del siglo XXI es la historia de cómo V'Ger se convirtió en un artefacto espacial de 82 unidades astronómicas* obsesionada con volver a la Tierra y fusionarse con su "Creador". De acuerdo con Spock -quien nunca nos menciona sus fuentes-, la Voyager 6 habría llegado a un planeta habitado por máquinas vivientes, las cuales interpretaron la programación de la sonda como un dictum de aprender todo lo cognoscible, dotándola de los medios materiales para ello y lanzándola de vuelta al espacio, donde habría acumulado tanta información que ésta acabó mutando en una forma de autoconsciencia. Nótese: la consciencia como producto de la concentración de datos. Aquí hay un obvio obstáculo cronológico: la historia se sitúa en 2273, apenas tres siglos después del presunto lanzamiento de la sonda y mucho, mucho tiempo antes de que ésta pudiera haber alcanzado cualquier planeta externo al sistema solar. 

Pero dejemos eso como una petición de principio. Lo portentoso es que semejante cúmulo de información, engendrador de una consciencia, fuera parido por una humilde Voyager. Para hacernos una idea de la capacidad de estas sondas, baste con un dato: la Voyager I actualmente transmite información a la Tierra a razón de 160 bits diarios. ¡160 bits! Eso es menos que la información contenida en este párrafo, y es todo lo que la sonda nos dice sobre el infinito espacio interestelar. Es que en 1979 la fe en la carrera espacial era más infinita que el universo mismo; no en vano la nave protagonista de más spin-offs en la historia de la televisión era la USS Enterprise, y la Federación de Planetas Unidos tenía su capital -but of course- en la Tierra. Cuando la ciencia ficción es una versión espacial del anglocentrismo del siglo XX, cualquier parecido con la realidad es mero imperialismo.

* Cada unidad astronómica equivale a la distancia media entre la Tierra y el Sol.